SETENTA AÑOS DE LUCHA SOCIAL POR DEFENDER EL DERECHO A LA TIERRA

Villa 31, a un paso de la radicación

  • Las organizaciones vecinales de la villa resisten ante las presiones del gobierno porteño
  • El proyecto habitacional de la UBA espera una respuesta en la Legislatura porteña
Edificio del Banco de Nueva York en el número 1 de Wall Street. (Foto: B. Matthews)

Vista panorámica de la Villa 31, barrio de Retiro / Firma: FADU-UBA

El Mundo.es - Madrid - 10/09/2007 10:24
SANDRA SOTELO

La Villa 31, el barrio de chabolas más famoso de Argentina, un protagonismo que se disputa con "Villa Fiorito", donde nació el futbolista Diego Maradona, hoy vuelve a ser noticia. Mientras el número de asentamientos de emergencia alcanza cifras históricas en la ciudad de Buenos Aires, la Villa 31 se defiende de las políticas de erradicación que intenta imponer el gobierno conservador de Mauricio Macri.

"Es como un pozo o una letrina. Horrible, de lo más precario." Así define Liliana Da Silva la vida en la Villa 31 bis, el sector más nuevo de la Villa 31. "Hay tanta humedad en mi habitación, que antes de ponerme un jeans tengo que calentarlo o pasarle la plancha. Además no tenemos agua ni cloacas y la luz va y viene".

Desde el 2001, el número de barrios marginales se duplicó alcanzando casi el medio centenar sólo en la ciudad de Buenos Aires. En este contexto de marginalidad y pobreza cada vez más agravada, qué hace especial a Villa 31 que la vuelve tan polémica, al punto de encontrarse en medio de una pulseada política entre el gobierno ultraderechista de la ciudad y el gobierno central de Cristina Kirchner. La respuesta es simple: su privilegiada ubicación geográfica.

Buenos aires presenta casi medio centenar de barrios marginales


Situada en el corazón de la capital argentina, muy próxima a la sede del Poder Ejecutivo -conocida históricamente como "Casa rosada"-, la Villa 31 quiebra con su presencia la intención de la clase dominante de tapar con muros y mentiras la pobreza extrema en la que vive parte de la población porteña. Los techos de chapa, las calles de barro y las aguas estancadas contrastan con sus vecinos: los departamentos aristocráticos de la Avenida del Libertador, los hoteles de lujo o los pisos diseñados por el arquitecto Norman Foster en Puerto Madero, cuya cotización alcanza los 6000 USD el metro cuadrado.

Este barrio de chabolas, el más antiguo del país, nació hace setenta años cuando obreros portuarios desempleados y, más tarde, inmigrantes de origen europeo, se instalaron en este sector del barrio de Retiro. No fueron pocos los gobiernos que intentaron "barrer" este asentamiento sin éxito. Sin embargo, en 1977, después de iniciado el "Proceso de reorganización nacional", tal como se autodenominó la última dictadura argentina, se estableció un nuevo plan de erradicación asociado al mantenimiento estético de la ciudad y a la defensa de las buenas costumbres y la moral pública. De esta manera, se inició un proceso violento de erradicación. Amenazas, persecuciones y muertes, junto a las apisonadoras dominaron durante días el espacio de la villa. Finalmente, los vecinos fueron trasladados a la fuerza en camiones militares hacia fuera de la ciudad, y abandonados a su suerte en distintas provincias e incluso en países limítrofes. Sólo 46 familias sobrevivieron a esa barbarie.

"Nosotros buscamos la radicación de todos los vecinos", afirma Fernández Castro


Desde entonces, la pugna por la posesión de esas tierras ha desatado graves presiones para los casi 70.000 habitantes de la Villa 31.

"No nos moveremos de acá", afirma Ramón Ojeda, un vecino de Villa 31 bis. "No nos vamos a rendir para solucionar el tema de unos pocos que van a hacer un gran negocio si nosotros no estamos".

Hoy todas las miradas recaen en el jefe del gobierno porteño: el empresario Mauricio Macri quien, con la excusa de un posible derrumbe de viviendas en la Villa 31, busca "limpiar" de pobres la ciudad, tal como intentó con la implementación de una fuerza parapolicial conocida con el nombre de Unión de Control del Espacio Público (UCEP), disuelta recientemente por graves violaciones a los derechos humanos.

La Zona Cero, el gran motor de transformación del distrito financiero. (Foto: M. Rajmil)

Diseño del proyecto de la UBA sobre el barrio / Firma: FADU-UBA

Otra realidad es posible

"Nunca se habló de una urbanización en el barrio; sin embargo, hoy la gente sabe que se puede urbanizar, en este momento estamos participando en un proyecto que así lo demuestra", señala Ojeda. Un equipo de profesionales de la Universidad de Buenos Aires dirigido por el arquitecto Javier Fernández Castro trabaja en el desarrollo de un método de habitat de la pobreza en el contexto latinoamericano. Método que surge a partir de la experiencia de "Fabela Barrio", un programa pionero que permitió la reconstrucción de varias fabelas en Río de Janeiro. "Lo que distingue a este proyecto de los tradicionales- señala Fernández Castro- es que se trata del mejoramiento de lo existente y no de barrer todo y hacerlo de nuevo. Nosotros buscamos la radicación de la totalidad de los habitantes de la Villa 31 a partir de la propia experiencia con los vecinos". Y añade: "En términos financieros siempre es más rentable un plan de urbanización que sume el barrio que una erradicación que, en definitiva, tiene un coste económico y social altísimo". Instalado en la Legislatura porteña este proyecto busca sobrevivir ante las presiones de distintos sectores políticos. ¿Primará esta vez la cordura?

(El día 3 de diciembre la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad la Ley por la Urbanización de las villas 31 y 31 bis de Retiro, tomando como referencia el anteproyecto que desarrolló la Universidad de Buenos Aires)

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