ARGENTINA | EL METRO CUADRADO MÁS CARO DEL PAÍS

Puerto Madero: El barrio más "chic" de Buenos Aires

  • Casas para todos los gustos, desde monoambientes a cinco o seis habitaciones
  • El límite geográfico del enclave juega a favor del incremento de los precios
  • Seis nuevas moles de hormigón se levantan actualmente en el preciado distrito
  • Los especuladores ya ven en el próximo y denigrado Villa 31 un Puerto Madero II
El proyecto situaba la torre en el puerto de Dublín. | elmundo.es

Viviendas de lujo, hoteles y oficinas de última generación | Foto: Carlos Sotelo

El Mundo.es - Buenos Aires (Argentina)- 05/12/2011 10:53
SANDRA SOTELO

BUENOS AIRES.-Apenas uno llega a Buenos Aires lo primero que le recomiendan es ver el barrio del cual los porteños se sienten más orgullosos: Puerto Madero. Con un paisaje que recuerda los sectores más modernos de ciudades como Londres, Dublín o Barcelona, este barrio es una viva postal de un país que se reinventa para entrar al siglo XXI.

Con adoquines como pavimento y edificios vidriados como horizonte, las 170 hectáreas que ocupa el barrio se encuentra en una ubicación privilegiada: las márgenes del Río de La Plata, por un lado, y las grandes avenidas de la ciudad, por otro. A cada paso, numerosos bares y restaurantes exclusivos, departamentos y oficinas de lujo, y torres de última generación que superan los130 metros de altura, las más altas del país.

La mujer como protagonista

La mujer es, sin duda, la protagonista absoluta en Puerto Madero. Así lo demuestran los nombres de sus calles. Los carteles negros con inscripciones en blanco buscan homenajear a personajes femeninos que han destacado en la historia nacional: desde Azucena Villaflor (unas de las fundadoras de Madre de Plaza de Mayo, secuestrada y desaparecida durante la última dictadura militar) hasta Victoria Ocampo (editora de la revista Sur y uno de los personajes más influyentes en la historia literaria Argentina), pasando por personajes tan contradictorios entre sí como la líder socialista Alicia Moreau de Justo o Encarnación Ezcurra, esposa del dictador Juan Manuel de Rosas.

El protagonismo femenino no se detiene allí sino que alcanza su expresión más alta con el espectacular Puente de la Mujer, una obra del arquitecto valenciano Santiago Calatrava que es visitado por miles de turistas cada año. Inaugurado en el 2001, este puente peatonal de 160 metros de largo, refleja a través de sus formas modernas y dinámicas y, según la definición del propio autor, “una pareja bailando tango”.

'Éste es un momento de incertidumbre para el mercado inmobiliario'


Más de cinco emprendimientos en marcha

“Este es un momento de incertidumbre”, señala Jorge Ramos, director de MB Propiedades, “las medidas adoptadas por el gobierno frente a la compra de divisas extranjeras está afectando el mercado inmobiliario. Esperamos que en los próximos meses se flexibilice y todo vuelva a la normalidad”.

Aunque muchas operaciones inmobiliarias se encuentran en compás de espera, Puerto Madero no ha perdido su carácter dinámico en materia de compra y venta y de construcción. Impulsado por inversores nacionales y extranjeros continúa en marcha más de seis nuevos emprendimientos cada uno de ellos con un coste no menor a los 30 millones de dólares.

[foto de la noticia]

Delimitado por el Río de La Plata. | Foto: Carlos Sotelo

Muy cerca de la avenida principal, en el Dique 2, se está construyendo el edificio Câtheau de 48 pisos, con apartamentos que van desde los 81 a los 396 m2; también la tercera torre del complejo Harbour, y la segunda de las torres Art María que ofrece pisos exclusivos de 40 y 150 m2. Otro ejemplo, es el complejo Zencity ubicado en el Dique 1, en este caso se trata de varias torres residenciales y de oficinas, las últimas estarán listas para finales del próximo año.

El edificio El Aleph, del arquitecto Norman Foster, es uno de sus espacios residenciales más importantes


El edificio El Aleph, diseño del prestigioso arquitecto inglés Norman Foster, es uno de los espacios residenciales más importantes del predio. Desarrollado por Faena Group, cuenta con un estilo tradicional basado en las “casas chorizo”, muy típico en la zona rioplatense donde los ambientes, de techos altos, están unidos unos tras otros como una riestra. La firma de Foster ha supuesto, sin duda, un enclave en el mercado londinense. Tanto es así que la mitad de los propietarios de El Aleph son de origen inglés.

En Puerto Madero, hay viviendas para todos los gustos y necesidades. Desde los monoambientes hasta los pisos con cinco o seis habitaciones. De perfil clásico o ultramoderno, con detalles de última generación, y siguiendo las pautas ecológicas y tecnológicas europeas.

¿Los precios? Los más altos de Argentina: oscilan entre los 2500 y los 7000 dólares el metro cuadrado. Cifras que aún no han tocado techo y que juegan a sabiendas que el límite geográfico de Puerto Madero es muy limitado.

Hasta hace tan sólo unos meses, la Corporación Antiguo Puerto Madero (CAPM) sostenía que eran más de 13.000 los habitantes del barrio, sin embargo, el último censo nacional registró 6.700 personas. El gran número de pisos vacíos revela que el principal objetivo de quienes compran en Puerto Madero es la especulación inmobiliaria. Habrá que ver cómo afecta esto al desarrollo de una zona que cada vez se distancia más del resto de Buenos Aires.

El vecino oculto: Villa 31

A unos pocos metros de Puerto Madero, siguiendo la margen norte del río, el escenario que se muestra es muy distinto: techos de chapa, calles de barro y aguas estancadas… Así se vive en las 10 hectáreas que conforman la Villa 31, el barrio de chabola más antiguo del país, y una de las zonas más disputadas de los últimos años.

La pugna por estas tierras de gran potencial inmobiliario, sobre todo si se tiene en cuenta que podría transformarse en un Puerto Madero II, ha desatado graves presiones sobre los casi 70.000 habitantes de la Villa 31.

“No nos moveremos de acá”, afirma Ramón Ojeda, un vecino de lugar. “No nos vamos a rendir para solucionar el tema de unos pocos que van a hacer un gran negocio si nosotros no estamos”.

Designed by David Martinez Moll